Suspiré mientras me dejaba caer en la silla. Micaela no tardó en acompañarme, y acompañadas en un mismo suspiro, alzamos la mirada hasta el reloj. Diez minutos. Solamente diez lentos minutos para terminar la jornada de esta semana.
Aquella semana había pasado con más velocidad que nunca. Octubre ya había acabado y Noviembre daba comienzo. James y sus mismos amigos, exceptuando a Frankie y alguna que otra vez a Carrie y Charlie, habían venido casi todos los días de aquella semana. Ambas, Mic y yo, se lo agradecimos.
-Dougie me ha invitado a ir esta tarde con ellos –Me dijo Micaela frunciendo el ceño -. Es bastante amable, ¿sabes? Tiene el móvil repleto de fotos extrañas, cómo Lara.
-Qué raro que James no me haya dicho nada –Dije con una carcajada. Centré mi mirada en Mike, que charlaba animadamente con un compañero -. A penas he hablado con él, pero es un poco tímido, ¿no?
-James no iba, creo. Y Dougie pierde enseguida la vergüenza.
Asentí, sin tema de conversación. Suspiré, y me hice la idea de que iba a pasar un viernes encerrada en casa, posiblemente. Ladeé mi cabeza para mirar a través del cristal, y peor para mi melancolía, descubrí que el cielo no amenazaba con lluvia.
-Lara tiene una exposición de sus cuadros el sábado que viene. Me he pedido que te lo diga, por si puedes venir.
-Obviamente que iré. Siempre vamos. –Dije con una carcajada -. Además, al parecer se ha pasado mucho tiempo pintándolos, ¿no? Merecerá la pena asistir.
Micaela asintió, de acuerdo. Suspiré, cansada y aburrida y fijé mi vista en el reloj. ¿Qué iba a hacer yo ahora? Sabía perfectamente que mi amiga había hecho más amistad con Dougie que yo, al igual que yo con el llamado Tom, el cual descubrí que resultó ser hermano de Carrie. Pero aquel rubio de ojos cafés no me había invitado.
En aquel momento, la puerta del bar chirrió y ambas volteamos la cabeza hacía esta. Sonreí al ver la rápida figura que había entrado de repente, con su flequillo tapándole su ojo derecho. Dougie caminaba deprisa hacía nuestra posición.
-¡Buenas tardes! –Gritó extendiendo las manos -. ¿Lista?
Micaela asintió, y levantándose del sitio, agarró su bolso de la barra y se lo colgó al hombro. Caminó hasta Dougie, sonriente, pero el rubio no se movió. Miró a su alrededor varios segundos, y de repente, fijó su mirada en mi.
-¿No te vienes? –Me preguntó cruzándose de brazos.
-¿A dónde? –Me extrañé.
-¿No te lo ha dicho Tom? –Antes de negar con la cabeza, intenté recordar. Tampoco había hablado mucho con el amigo de James, pero lo poco que lo habíamos hecho era para hablar sobre mi país, España. En ningún momento me había dicho nada, ¿por qué? –Da igual. Deprisa, Kay, nos están esperando.
Fui a contradecirle de nuevo, pero me agafó de la mano a tiempo de que cogiera mi bolso. Dougie me arrastró hasta la puerta, sin soltarme, hasta que salimos hacía afuera. No acababa de convencerme de ir. Apenas conocía a Tom, y menos aún, a Dougie. Pero allí estaban aquellos muchachos invitándome a no sé donde. Sonreí cuando me encontré con dos coches en la acera del bar.
-Tenéis que ir en el coche de Harry. Solamente hay sitio ahí.
-¿De quién? –Pregunté, confusa, pero el rubio me sonrió achinando sus ojos y desapareció hacía el otro coche.
Miré a Micaela, quien se encogió de hombros y miró al coche contrario al que había ido Dougie. Era negro, más pequeño que él otro y con los cristales también tintados. Inseguras, caminamos lentamente hasta él.
-Mic, nadie nos conoce, solamente Tom, Dougie, Giovanna y Frankie. Y me parece que Giovanna no irá en este coche –Le dije, buscando consuelo.
-Creo que aquí no conocemos a nadie –Dijo para mi ayuda. – Mira a la chica del asiento del copiloto, está muy serena.
Seguí su mirada y la centré en la chica que miraba hacía delante, frunciendo el ceño y sin rastro de que fuera a sonreír. Su mirada captó la mía, y me fijé en unos azules ojos centellantes. Tenía el cabello castaño, con algún que otro tono rubio y la cara alargada. Aparté la mirada de ella y seguí caminando hasta el coche.
En el momento en que llegamos hasta el vehículo y nos detuvimos, la puerta de atrás se abrió de golpe, asustándonos a Micaela y a mí. Los rizos alocados de Carrie aparecieron asomados por la puerta, riéndose por nuestro susto.
-¡Carrie! –Grité, aferrándome el pecho de la camisa.
Carrie había sido la chica con la que más amistad había hecho en la última semana, seguida por Giovanna y finalmente por Frankie, con quién no me había parado ni hablarle. Según me había contado la hermana Fletcher, la morena novia de Dougie era de natural más alegre, pero su relación con el rubio no estaba pasando en un buen momento.
-Chicas, subid, venga. Están esperándoos todos.
Fruncí el ceño, mirando a mi amiga pero esta simplemente se encogió de hombros. Siendo yo la primera, me situé al medio de los tres asientos, y Micaela por detrás mía, cerró la puerta. Justo en aquel momento, el hombre que iba en el volante se volteó para saludarnos con una sonrisa.
Una sonrisa que desintencionadamente me dejó anonadada. Tenía ojos azules un poco oscuros, pero brillantes como ningunas. Un poco de barbilla le cubría la parte baja del rostro, dándole más atractivo y un cabello castaño abstracto se dibujaba como cabello. Era realmente guapo.
-Hola, soy Harry –Dijo sonriéndonos -. Vosotras debéis de ser Kay –Señaló a Mica -, y Micaela –Me señaló a mi.
-Yo soy Kay –Me presenté levantando una mano – y ella Micaela.
-Prefiero Mic –Añadió mi amigo con una sonrisa inocente. La diva de los hombres sonrió.
En aquel momento, la cara serena de la chica apareció por el otro asiento. Su rostro sereno y poco amable cambió por completo cuando nos miró con una amplia sonrisa.
-Yo soy Izzy, su novia –Nos dijo saludándonos con una mano. Le devolví la sonrisa por inercia y cambié mi idea sobre ella. No parecía tan seria.
-Encantadas –Saludó Mic asintiendo la cabeza, y tras eso, la pareja se volvió hacía en frente. Harry arrancó el motor a tiempo de que el otro coche se pusiera en marcha.
-Danny volverá a picarse. –Comentó Harry con una carcajada. Carrie y su novia le devolvieron la risa, pero incapaces de entender. La hermana de Tom se dio cuenta de nuestro silencio.
-Danny es un amigo nuestro. Conduce el otro coche, y siempre hace duelos de lo que sea con Harry. Pero Harry siempre querrá superarle.
-¡Porque soy mejor!
-Claro –Asintió Carrie dándole la razón como si no lo pensara. No pude evitar reírme -. Luego le conoceréis. Es bastante amable, os caerá bien.
En silenció, asentí y me volví hacía enfrente. Miré a través de la ventana como los edificios de Londres pasaban rápidamente por nuestro lado.
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Bienvenido Septiembre! Siento haber tardado en subir este dichoso capítulo. Justamente estos días empezaron las fiestas y apenas tenía tiempo de escribir. Bueno, espero que os esté gustando el capítulo. Intentó no hacerlo muy largo, pero prefiero que Kay vaya conociendo poco a poco a los chicos y a sus respectivas novias.
Bueno, muchas gracias a la gente que me lee, me comenta y me sigue. Me dais ánimos para seguir! Ü
1 comentarios:
Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!! Seguila que mipersonaje es una diva :P
Mica.
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