Finalmente, el coche se detuvo donde yo más quería. Varios rayos de sol atravesaban las nubes, golpeándome en el rostro mientras me atrevía a salir del coche. Carrie me siguió, y no tardamos en reunirnos con Micaela. Las tres contemplamos maravilladas toda la naturaleza que nos rodeaba; era extraño verlo en plena ciudad.
Un paisaje lleno de árboles también de vida humana haciendo picnic nos rodeaba. Ambos coches habían aparcado cerca de de un gran río no muy lejos de nosotras, donde hierva verde nos rodeaba. Habían parque a lo lejos, donde alcanzaba la vista. Alcé la mirada hacía el cielo, con una sonrisa embozada en los labios, mientras respiraba aquel aire natural y dejaba que mis ojos se perdieran por el follaje de las copas de los árboles que me tapaban aquellas nubes blancas.
-Dios Carrie, este sitio es precioso –Murmuré mirando fijamente al río. Una familia pescaba alegremente.
-Fue idea de Giovanna venir aquí –Añadió Carrie, girándose hacía Izzy y Harry -. ¿Podemos ayudar con algo?
-Oh, no. Nosotros ya nos ocupamos de todo –Nos dijo Harry con una sonrisa. Sus ojos se desviaron hacía su novia, pero la castaña rodó los ojos y le dio la espalda -. ¿He dicho algo malo?
Me encogí de hombros mientras veía como Izzy se alejaba. Al parecer, estaba enfadada con él, pero no era quién para preguntar por qué. Me volví hacía Harry, quien dio un suspiro mientras nos volvía a mirar.
-Creo que me voy a ayudar a los chicos.
Todas asentimos con la cabeza, y de repente, silencio.
-¿Nos acercamos al río? –Sugirió Micaela con tono tentador. Carrie y yo intercambiamos una mirada, y encogiéndonos de hombros, asentimos -. Por cierto Carrie, ¿por qué venimos a esta hora? Estará apunto de anochecer.
-¿No os lo ha dicho Dougie? –Nos preguntó mientras comenzamos ha andar hasta la orilla -. Vamos a hacer como un “camping”.
-¿Camping? –Me sobresalté -. Pero… ¿con tiendas de campaña y todo? –Ella asintió -. ¿Y mi pijama? ¿Y no debería de pagar algo? –Me giré. Mis ojos se situaron en Dougie, que en aquel momento comenzaba a caminar detrás nuestra, cargado de bolsas de carne -. Hay comida, y…
-Y lo más importante no es eso, Kay –Me interrumpió Mic, alzando los brazos -. ¿Pretendes, Carrie Hope Fletcher, que hagamos nuestras necesidades en un agujero en el suelo?
-No, por Dios –Rió la rubia de rizos -. Hay servicios.
-Prefiero no saber la higiene de estos –Murmuró Mica. Llegamos a la orilla, y sentándose en las piedras puso sus manos bajo el agua -. ¿Y el tema de la carne, como dice Kay?
-Os hemos invitado, no hace falta que paguéis nada, chicas.
-Pero apenas nos conocen la mitad –Dije, posando mi pie sobre un tronco muerto que conectaba la superficie con el agua -. Y vosotros apenas nos conocéis de una semana.
-¿Y? –Dijo con una sonrisa -. ¿A caso no somos amigos?
La miré, sin contestar, pero su sonrisa amable y encantadora como siempre me hicieron entrar en razón. Era verdad mi teoría de que apenas nos conocían, pero dentro de mi información, Carrie, Tom, Dougie y Giovanna eran unas de las personas más amigables que había conocido en mi vida.
-Con permiso… -Oí a mi espalda. Volteé la cabeza solamente lo suficiente para observar por el rabillo del ojo como Tom dejaba caer una mesa plegable casi a mi lado -. ¿Os parece bien este sitio? Georgia dice que quiere estar cerca del agua.
-Perfecto –Dijo Carrie, asintiendo y volviendo a sonreír -. ¡Doug, cuidado con la carne! –Gritó, acompañando a la reprimenda con una risa -. No queremos comer un puré de cerdo.
Carcajeé al oír el quejido de Doug. Volví mi mirada hacía el río, donde la espuma circulaba río abajo mientras arrastraba alguna que otra alga, hoja o simplemente ramas. De vez en cuando, algún pececillo se escondía detrás de una roca borrosa.
-Comeremos carne, sea puré o no, pero como Danny no miré bien tendremos que beber del propio río. ¡Danny, aquí! –Gritó.
Con curiosidad, volteé mi cuerpo para descubrir a aquel llamado Danny. Pero justamente cuando mi mirada trató de buscar, un obstáculo de bebidas puestas y sujetas en torre chocaron contra mi. El golpe fue suave, pues aquel desconocido logró parar a tiempo, pero mis pies dieron un traspié, y tropezando con aquel dichoso tronco, mi trasero chapoteó sobre el agua.
Abrí los ojos tan rápido como pude, una vez las gotas mojaron suavemente mis párpados. Alcé la cabeza, sin detenerme a comprobar la exclamación de Carrie, el grito de Giovanna y las risas de Micaela y Dougie. Mis ojos volvieron a encontrarse con aquella pila de refrescos y cervezas, que tambalearon varios pasos hacía atrás. El rostro de aquel muchacho aún estaba indescubierto.
-¡Danny, cuidado! –Oí gritar a Tom. Su cara de niño bueno apareció por detrás de aquel desconocido, pero tan pronto cuando me vieron, observé su pésima resistencia contra la risa –Lo siento, Kay…
Zarandeé la cabeza, irónicamente enfadada y acepté la mano del rubio del hoyuelo para levantarme. Mis ojos se mantuvieron firmes en la alta figura aún sin rostro, cuando me dieron la espalda para dejar la torre de bebidas en la mesa, mientras farfullaba algo sin sentido para mí. Su espalda me mostró un corto cabello castaño pero lleno de pequeños rizos cortados.
-Oh, mierda, lo siento –Susurró mientras dejaba caer la bebida en la mesa-. Creía que iba en buena dirección.
Y finalmente aquel individuo se giró. Una piel blanca, llena de pecas a la luz del sol se dibujó en su piel. El cabello castaño caía en un pequeño flequillo extrañamente “liso”, y como elemento que más me llamó la atención de su rostro, unos ojos azules claros me miraron arrepentidos. Incluso, tras aquel resentimiento por mi caída y mis pantalones mojados, su figura y presencia llegó a intimidarme y parecerme aliciente.
-No pasa nada. Esto en unos minutos se seca, supongo –Dije apartando los ojos de él. Miré a mi cuerpo y extendí los brazos, haciendo referencia a mis vaqueros.
Silencio exceptuando a las risas de Dougie y Micaela.
Miré a mi alrededor, frunciendo el ceño. Me sentía algo humillada por aquel silencio: Tom me miraba, con una expresión alegre pero el ceño fruncido. Giovanna arqueaba las cejas, observándome con una sonrisa en los labios. Carrie se había acercado a mi para comprobar mi estado, pero finalmente se había alejado hacía la mesa, donde una bolsa, al parecer llena de utensilios para la higiene. Seguramente buscaba una toalla. Harry e Izzy no fueron encontrados por mi mirada, y finalmente, una chica rubia y grandes ojos azules que a pesar de la distancia resaltaban, se acercaba lentamente por detrás del llamado Danny.
Aquel desconocido de las bebidas me miraba frunciendo el ceño. ¿A caso tenía algún fallo más que la ropa húmeda y las puntas de mi cabello juntas al estar mojadas?
-Bueno, Dan –Interrumpió el silencio Tom, interponiéndose entre nosotros -. Estas son Kay –Me señaló. Estiré mi mano para estrechársela, el cuál pareció extrañarse un poco pero me acabó saludando. Sus ojos se mantuvieron fijos en nuestras manos -, y Micaela, las amigas de James.
-Concretamente Kay es la amiga. Yo soy más que nada la chica que decidió no quedarse sola en la barra y se acopló –Dijo con una sonrisa. Llegó hasta nosotros e imitó mi acción -. Encantada.
-Igualmente –Pronunció con la voz quebrada -. Lo siento por haberte tirado… -Dijo sin mirarme a los ojos -. Dougie al parecer no sabe guiar bien.
-¡Te dije todo recto! Fuiste tú el que se desvió.
Una carcajada algo entrecortada se escapó de la garganta del pecoso. Desintencionadamente y sin sentido, me sentí obligada a reír también. Y así lo hice, acompañada de Mic.
-Y bueno, yo soy Georgia –Dijo de repente una aguda voz. La chica rubia de esbelta y llamadora figura apareció por detrás del alto “desconocido”, y con una sonrisa, me dio un beso en la mejilla, seguida de Micaela -. Soy la novia de Danny.
-Encantada, yo soy Kay.
-Mic –Alzó la mano la rubia -. Pero bueno, ¿puedo ayudar a montar las tiendas de campaña? –Dijo de repente, mirando por encima del hombro de la rubia. Seguí su mirada para encontrarme al desaparecido Harry y Giovanna intentando desplegar las tiendas -. Desde que era una niña no he montado ninguna.
-Claro –Aceptó el castaño corpulento desde atrás -. ¿Kay, quieres ayudarnos? –Me preguntó.
-Está bien –Dije encogiéndome de hombros. Con los pantalones pesándome por el peso del agua, caminé hasta su posición -. Pero yo quiero la parte fácil; no se me dan bien estas cosas.
Todos aceptaron, y con la ayuda de la novia de Tom, Mic y Harry, comenzamos a construir como pudimos las tiendas. Mis ojos se desviaron inocentemente hacía las dos figuras que pasaron cerca de mí, fundiéndose entre la espesura de los árboles. Tom y nuevo conocido, Danny, se alejaban susurrando.
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Ok, soy yo o estos caps me están saliendo más sosos? Yo esperaba este encuentro primero entre Kay y Danny algo más djwendwje. ¡en mi mente lo era! pero no me gusta .__. pero en fin, espero que os agrade. Recordad seguir, ¡ah! y a la real Micaela muchas gracias por tus comentarios, me alegran muchos ^^
PD: Recuerdo que puede que cambie el argumento de la historia... lo hice con The Appearances Deceive, así que con esta historia (No one knows our story) puede que también.
Cya!
1 comentarios:
dah!!!!!!!! que genial Linda! sigue así! y no son sosos, creo que es imaginación tuya!! jjajajaj!
SUERTE Y BESOS :) :D :P
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