La esbelta figura de Lara dio los
últimos gracias al público que había permanecido al final, el cual se iba
disipando poco a poco para observar otras exposiciones. Una liviana sonrisa se
embozaba en su rostro, el cual marcaba un poco de sudor por los nervios en la
frente y se mostraba algo adusto. Sabía que no se había convencido a sí misma,
de modo que adentrándome en dirección contraria los demás, anduve hasta ella.
-¡Lara!
–La llamé. Esta se paró, me miró azorada y me dedicó una sincera sonrisa -. Lo
has hecho muy bien.
-He
tartamudeado todo el rato, Kay, además que no he sabido expresar todo lo que
quería en los cuadros… -Se pasó la mano por la frente mientras resoplaba -. Ha
sido horrible.
-¿Bromeas?
Ha sido magnífico –Relegó la suave voz de Dougie, apareciendo por su espalda.
La morena se impresionó, y le observó con ojos desconocidos -. No entiendo
mucho de arte, pero realmente lo he disfrutado. ¡Y te aseguro que es raro que
lo hayas conseguido!
-Créele
–Aseguró la voz de Micaela apareciendo a mi lado -. Si a Dougie le ha gustado,
es que lo has hecho realmente bien.
-¿Con
qué tú eres Dougie, no? –Saludó Lara con una gran sonrisa, alagada por sus
palabras -. Me han hablado mucho de ti. Soy Lara, encantada.
-Un
placer –Siseó ruborizado Dougie. Sus ojos se achinaron, creando pequeñas bolsas
bajo sus claros ojos -. Por cierto, me ha encantado el cuadro de la lagartija.
-¡Oh,
es mi favorito! –Se impresionó Lara, boquiabierta -. Hasta ahora a la gente era
de los que menos le gustaba, ¡vaya!
-¿Bromean?
Es precioso. Que ojazos, lo has representado tan bien. Yo mismo tengo como
mascotas varias lagartijas, y ha sido como verlas delante de mí –Los ojos del
rubio centellaron, sonriéndola -. Es increíble.
-Vaya
Doug, -Murmuró Mike, azorado -. Eres más raro de lo que creía. Incluso creo que
superas a Lara.
Ambas
carcajadas por parte de todos asomó en nuestro pequeño círculo. Mis ojos se
fijaron en ambos individuos, de apenas unos centímetros de diferencia. La suave
y sutil mirada de Dougie estaba fija en Lara, quien parecía absorta en aquel
nuevo chico. Inevitablemente sonreí al observarles. Sabía que iba a haber una
gran relación en ambas personas tan similares.
Nuestro
coche se detuvo enfrente del gran edificio de Lara. Mike apagó el motor,
mientras la artista se despedía de nosotros con una sonrisa y sin parar de
repetir su gratitud por haber visitado su exposición.
-No
es molestia, lo sabes –Le dije con una sonrisa.
-Sí.
Además ha merecido la pena. No pensaba que podría gustarme algún cuadro en
particular –Dijo Dougie arqueando las cejas, sorprendido -. Por cierto, ¿por
qué no te vienes con nosotros?
-Eso.
Así podrás conocer a los demás chicos que te hemos hablado. Créeme, si Dougie
ya es extraño por sí solo, ellos te van volver loca –Sugirió Micaela sonriendo
ampliamente -. ¿Qué me dices?
-Oh,
me temo que hoy no, lo siento –Rechazó de forma ostentosa Lara. Sus ojos
expresaban un cansancio que ahorraba palabras -. Llevo un día con demasiados
nervios y estoy muy fatigada. Otro día, lo prometo.
-Venga
ya. ¿No dirás ahora que vas a irte a las siete de la tarde a dormir? –Inquirió Mike,
girándose y observándola con ironía -. Te conocemos, Lara.
-No,
claro que no –Carcajeó la morena, abriendo el coche -. Pero supongo que me
tumbaré en el sofá a ver una película aburrida después de subir todos los
cuadros. Luego ya me quedaré dormida por el aburrimiento.
Silencio
-¿Quieres
que te ayude a subir los cuadros? –Propuso de repente la liviana voz de Dougie.
Una débil sonrisa se embozó en los labios de Lara cuando sus ojos encontraron
los del rubio.
-De
acuerdo.
Mi
mirada se encontró con la de mis dos amigos quienes miraban con la misma
picardía la situación. Unas finas risitas se escaparon de nuestra garganta a
tiempo de que ambas figuras de Doug y Lara cerraran la puerta del auto,
despidiéndose de nosotros con una sonrisa.
Con
un último esfuerzo, la esbelta figura delgada del rubio de flequillo subió el
último escalón. Maldijo una vez más al ascensor, el cual prohibía su entrada
con un letrero que anunciaba su avería. Aquello le había hecho hacer varios viajes de arriba abajo
hasta el piso número siete.
-Déjalos
aquí, sobre la mesa –Le dijo Lara cerrando la puerta tras él. Sus mofletes
estaban lo suficientes sonrojados, entre una mezcla de cansancio y rubor -.
Muchas gracias, Dougie.
-No hay
de qué. No hay nada mejor que ayudar a una desconocida –Dijo mientras sonreía.
Sus ojos se achinaron a tiempo de que observaron a Lara tiernamente. Esta,
incómoda apartó incómoda la mirada de él hasta la ventana –Me gusta bastante tu
estilo de pintura.
-¿Enserio?
Siempre me han parecido un poco extravagantes mis obras personales. Estas las
hago pero para el público, pero por ejemplo, el cuadro de la lagartija ha sido
un poco más aborrecido que los demás.
-¿Bromeas?
¡Es el mejor! –Exclamó Dougie indignado, dejándose caer sobre la silla de la
mesa -. Hasta no me importaría que me hicieses uno y me lo regalases.
Un
par de sonrisas afloraron en los rostros de ambos chicos. El silencio incómodo
reinó en la habitación, hasta que, aflojando las muecas de su rostro, Lara
evocó algo. Su paso se adelantó en silencio hasta su habitación, dejando en el
desconcierto a Dougie, y de repente, salió con un cuadro en las manos, de
espaldas a la vista de Dougie.
-No
me acordaba de este cuadro. Ahora me he dado cuenta de que tiene un poco más de
valor –Informó Lara acercándose a él lentamente -. Lo pinté gracias a las
chicas.
-¿Cómo
es? –Cuestionó curioso Dougie, levantándose del sitio.
En
aquel momento, otra sonrisa se formó en el rostro de Lara, ruborizándola pero
no se echó atrás. Volteó el cuadro, enseñando una antigua obra que muy pocos
ojos habían visto.
Cuatro
chicos, pintados con apenas detalles pero perfectamente calcados se formaban.
Uno de ellos representaba claramente al chico de cabello rubio que, estupefacto
observaba el cuadro, arqueando las cejas y boquiabierto.
-Eres
mucho mejor de lo que creía, Lara –Una sonrisa de oreja a oreja se formó en su
rostro -. Soy yo, claramente. ¡Y Tom, Harry y Danny! –Las yemas de los dedos de
Dougie rozaron suavemente el papel del cuadro, acariciándose a si mismo -. ¿Qué
guapo salgo, no?
-Lo
había mantenido apartado. ¡No creía que hubiera acertado tanto en ti, al menos!
-No
solo en mí, sino en los demás. Es increíble. ¡Tienes que enseñarles este cuadro
a los chicos! –Una grácil sonrisa se formó en el rostro de Doug y sus ojos se
alzaron para descubrir los oscuros de Lara, observándole -. No me puedo creer
que lograras plasmarnos con tanta exactitud.
-La
verdad es que eres mucho más guapo de lo que aquí representa –Dijo sin pensar
Lara. Sus pómulos se sonrojaron y su sonrisa se borró, y nerviosa, comenzó a
tartamudear -. ¡Quiero decir! En un cuadro todo sale menos real, y no sé… aquí
tú sales menos tú. ¡Eres mejor en persona! O sea, me ref…
-Es
curioso que alguien tan talentosa como tú no esté cubierta de escamas verdes
por la soledad y roña en la piel, sino que sea tan hermosa.
Una
insconciente sonrisa se formó en el rostro de Lara y sus ojos bajaron hasta el
suelo, pidiendo a este que le tragase.
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A_____A odio mi forma de escribir. Yo antes lo hacía mejor, creo, y tengo el presentimiento de que este está siendo un fic de damaksdas u.u Lo sé, no actualizaba desde el año pasado (?) jajaja les deseo un feliz 2013!! Aquí cuento más de Lara y Dougie, y nada de esto es real. Me refiero que no creo que Lara haya pintado un cuadro de una lagartija o plasmado a los chicos con tanta resolución jajaja pero en fin, es un fic. Espero que os guste!! Y recordad >>>>>>>>>^^^^^^^^^la encuesta.
2 comentarios:
hola bonica esta be llo crec q escrius igual lo q me pareis es q note consentres molt y te dises algo..
el que me dise? jajaja detalla mes.
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