POV
KAY
-...y cuando me nombraron Miss
Inglaterra 2007, prácticamente no me lo podía creer. ¡Simplemente genial! Fue
una época increíble, sin duda -Dijo maravillada de si misma. Sus grandes ojos
azules parecían salirse de sus órbitas al evocar.
Y pensar que yo lo máximo que
he hecho en esta vida es un sandwich de cinco pisos, pensé mientras
suspiraba. Tenía que admitir que el talante de aquel día de Georgia me había
impresionado. Me la había imaginado hasta ahora testaruda y egoísta como
personalidad, pero poco a poco me contradecía a mi misma de mis prejuicios.
-Luego ya me empezaron a llamar
nada más terminó mi racha. Ahí seguía estupefacta, casi no podía contestar de
la emoción, así que... -Siguió, pero unos brazos pecosos la rodearon por el cuello
suavemente mientras nos sobresaltamos. Danny le depositó un beso en el cabello
mientras le sonreía.
Mierda, de nuevo no, volví a pensar tomándome la libertad de
apartar medio segundos los ojos de ellos. No tenía nada en contra de los
momentos románticos de la pareja, pero no me gustaba verlos a ellos dos. Yo
misma era consciente desde el día en el bar en que Mike y Micaela me lo
aclararon que había sentido algo hacía Danny, seguramente simple química, pero
provocaba que mi estómago se estrujara y mi cuerpo se convulsionara de celos.
-¿De nuevo estás explicando tu
época de Miss 2008? -Le susurró al oído. Fruncí levemente el ceño, con una
mueca de incomodidad.
-Ya me conoces, Dan -Sonrió con
su inigualable sonrisa Georgia depositando un beso en los labios -. Giovanna e
Izzy ya saben mi historia, así que ahora se la cuento a Kay, ¿verdad? -Me miró
arqueando las cejas -. Mmm, ¿qué tal si le cuentas cómo nos conocimos mientras
yo voy a deleitar un poco la comida de Tom? Me muero de hambre.
-¿Te vas? -Dijo con un fino hilo
de voz Danny mientras se erguía. Noté como la desesperación brilló en sus ojos
-. ¿Y qué es de tu dieta?
-Danny, estamos en
vísperas de Navidad. ¡Por unos días mi dieta tendrá que descansar en el cubo de
basura! -Carcajeó con una suave risita mientras corría con pequeños saltitos
hasta la mesa.
Alcé la mirada hasta
Danny, incómoda. Una parte de mí maldijo a Geo por dejarme sola con él. Evitaba
hacerlo. Era próspera a tartamudear y hacer el ridículo y a que mi estómago
reventara en mil pedazos. No era bueno para mi salud, sin duda. Sus ojos azules
bajaron hasta mi y me observaron. Una liviana sonrisa se apoderó de su rostro y
con un salto cayó en el sofá a mi lado. Contuve mi nerviosismo mientras me
aferraba de las manos, rezando por parecer alguien normal. Me sentía como una
adolescente de catorce años.
-¿Enserio te apetece
oír cómo nos conocimos? –Sin saber que contestar, bajé mi mirada mientras
carcajeaba -. La verdad es que a mí no me apetece narrar mucho.
-Si no lo haces tú, lo
hará ella más tarde –Dije tranquilamente fijando mi mirada de nuevo en la mesa
-. Tiene más temas de conversaciones de lo que jamás había visto a nadie.
-¿Te molesta? –Preguntó.
Le fruncí el ceño ante la pregunta. No lo hacía, pero a pesar de que fuera que
sí, no iba a ser sincero con él.
-No, claro que no.
Lara está fuera con Dougie, Micaela con James en alguna parte y Mike
posiblemente estará cotilleando en algún sitio. ¿Qué tengo mejor que hacer?
-También tienes razón.
Lo digo porque yo odio escucharla.
Arqueé las cejas,
sorprendida. Era extraño oír aquello de su novio. Sus ojos se achinaron por sus
pómulos cuando una sonrisa pequeña afloró en sus labios. Anonadada le sonreí
también, y de nuevo sin ser capaz y en silencio, bajé la vista. Me sentía
paralizada.
-Esta mañana, una mujer fallece a manos de su ex marido. Parece que el
destino deparaba su muerte, pues le habían diagnosticado un cáncer incurable…
Volví mi cabeza hacía el televisor y las
noticias. Mis ojos se centraron en lo que decía mientras unas imágenes vía
helicóptero enfocaban una casa rodeada de policía. Una mujer había fallecido
esta mañana en una localidad de Estados Unidos a causa de su ex marido, el cual
había estado un largo tiempo en la cárcel. Si aquello no hubiese sucedido, ella
iba a morir de todas formas por el cáncer.
-Vaya, pobre mujer –Murmuró
Danny. Mi mirada ladeó hasta la suya la cual me encontró -. Ha fallecido antes
de lo previsto.
-Sí –Suspiré -. Pero
en fin, el destino o lo que sea le deparaba una muerte al final, también.
-¿Crees en el destino?
Su voz sonó firme. Le
miré desde abajo, pensándome la respuesta. Su mirada era firme y constante,
como si estuviera preparado para medir mis palabras. Carcajeé ante su mueca
mientras deliberaba en mi respuesta. Suspiré, encogiéndome de hombros y
volviendo a mirarle. Los nervios aflojaban en mi estómago poco a poco.
-Mmm, sí, ¿no? –Me confundí
-. Quiero decir… en algunos casos creo, en otros no. Es algo improbable pero no
viene mal creer en él. ¿Y tú?
Una carcajada cómica
se escapó de su sonrisa torcida.
-Bueno, supongo que
sí. Antes no creía en él ante nada, pero ahora sí.
-¿Por qué?
-Es una larga
historia. Digamos que el destino ha jugado un poco conmigo –Dijo adusto
mientras su mirada se cargaba de pesadumbre.
-Bueno, yo creo que el
destino aparece porque es la mejor respuesta. Para eso viene, porque es nuestra
vida siendo escrita, ¿no? –Una sonrisa divertida por parte suya pareció mofarse
de mí -. No hagas eso. Te estoy siendo sincera –Dije alegremente.
Danny negó suavemente
con la cabeza mientras su sonrisa apareció. Sus ojos se apartaron suavemente de
mí mientras cambiaba de posición en el sofá.
-De acuerdo, de
acuerdo. ¿Y crees qué se puede evitar a los resultados del destino?
-Sí, claro que sí, si
eres testarudo. Solo que no sé si sería la mejor opción.
-Quién sabe –Se encogió
de hombros. Aquella vez ninguna sonrisa apareció en su rostro y sus ojos azules
grisáceos se mantuvieron observándome.
Intenté saber a qué se
refería. La curiosidad me embriagaba pero sabía que no iba a responderme si le
preguntaba, probablemente. Además, no quería parecer delante de él una cotilla.
-No creo que nadie
pueda conocer tú historia. Todo es suficiente tangible como para modificarse –Intenté
aportar, y pero una nueva sonrisa se embozó. Esta vez parecía cargada de
tristeza.
0 comentarios:
Publicar un comentario