viernes, 4 de enero de 2013

Capítulo 33 - Falsa expectativa ridícula


                                                               POV DANNY

Mis dedos comenzaron a acariciar la suave copa de cristal que contenía el Whisky. El estómago se me había cerrado, mis oídos oían pero no escuchaban y únicamente resoplidos de aburrimiento era lo único que salía de mí. Mis ojos se alzaron para mirar una vez más a Tom, quien escuchaba atento a Harry que le contaba por milésima vez su reconciliación con Izzy. Sonreí, inevitablemente. Hubiese mentido si dijera que no me alegraba por ellos. Por una parte, era porque era desde años amigo mío, un hermano para mí. Pero por otra, y era la más vertiginosa y la que menos me gustaba admitir, era porque gracias a aquella reconciliación mi miedo a que pudiese tener algo con Kay se descartaba. La noticia de la noche que pasaron ambos aún resultaba incrédula para mí; me negaba a creerlo, me negaba a imaginármelos.
Fruncí los labios, zarandeando la cabeza para evitar evocar aquello. Un incómodo sentimiento me recorrió de pies a cabeza, como si me apretasen la boca del estómago amargamente. No me gustaba pensar aquello, y a pesar de que pocas veces resultaba, intentaba evitarlo.
-Cariño, ¿te encuentras bien? –Susurró la dulce voz de Georgia en mi oído.
Levanté los ojos, sonriéndola y depositándole un beso por inercia en sus finos labios pintados. Aquella noche, Geo vestía un elegante vestido negro, ajustado y que hacían resaltar su belleza como todos los otros días. Carcajeé ociosamente. De nuevo, la idea de tener a aquella chica que trabajaba como camarera y que apenas se molestaba  a vestir elegantemente en comparación a mi novia me pareció ridícula.
-Oh, sí, estaba pensando en unas cosas –Dije mientras la aferraba de la cintura. Evitando el tema, anduvimos hasta la posición de Harry, Izzy y Tom -. ¿Qué pasa aquí, puto batería? ¿Se retrasan en tu cumpleaños?
-Dije que vinieran a las ocho, y ahora mismo son puntuales, Dan –Me sonrió él -. No tardarán en llegar.
-Posiblemente estén distribuyendo sus vestidos para estos tres días festivos seguidos. Tu cumpleaños, noche buena y Navidad… ¡Demasiadas celebraciones! –Exclamó Izzy apoyándose sobre el hombro de su novio.
Una vez más, no pude evitar el tema. Ella no sabía nada de lo ocurrido entre Kay y el batería, prácticamente, y el acuerdo entre todos nosotros era no contarlo. Posiblemente, y como cualquier mujer crearía un odio hacía la camarera, y nadie quería aquello. Además, aquel tema estaba tan olvidado en las mentes de todos los demás que me preocupaba no ser capaz de apartar el codicioso tema.
-James ya estará ansioso de que lleguen –Dije sin pensar. Mi mente habló en voz alta, pero no callé a pesar de lo que decía -. Lleva ya bastantes días sin ver a Kay, ¿no?
-Oh, creo que ya se han visto –Dijo Tom, mirándome con las cejas arqueadas -. El otro día dijo que fue a verlas al bar.
-Ah, vaya –Dije con un hilo de voz -. No lo sabía.
-¿Pero a James no le gustaba Micaela? –Exclamó de pronto Georgia -. O sea, es bastante amigo de Kay, ¡pero apostaría el cuello a que le llama más la atención Mic!
Inevitablemente, una sonrisa se embozó en la comisura de los labios. La mirada de Tom me encontró y supe que él sonrió por mi mueca. Aparté grácilmente los ojos de él y los fijé en mi novia, quien fruncí el ceño, sin entender.
-¿Le gusta Micaela? Pero… si siempre ha mostrado más interés por Kay –Dije.
-Bueno, quien sabe lo que pudo haber pasado por la mente de él… ¡es James! –Exclamó Harry con obviedad -. Pero me parece que antes iría detrás de Mic que de Kay… aunque ambas son chicas difíciles.
-¿Por qué lo dices? –Preguntó de repente Izzy, sonriendo confusa a su novio.
-En este último mes y pocas semanas las hemos conocido bastante. Eso se ve en una persona, cariño –Dijo despreocupado Harry, manteniendo la calma -. Además, ese no es el tema. ¿No dijo Dougie que traería una acompañante con él?
-¿Hablaba enserio? –Pregunté, incrédulo -. Creí que bromeaba. Estas semanas está un poco más alegre, pero aún se le ve afectado.
Todos se encogieron de hombros mientras una sonrisa se escapaba de sus labios. En aquel momento, el timbre sonó con dos tintineos, a tiempos de que Giovanna dio un brinco mientras iba dejando un plato en la mesa. Nos miró a la lejanía, informándonos de que en aquel momento ella abriría la puerta.
Sin evitarlo, casi sin ser consciente, su risa atravesó cemento y ladrillo y llegaron a mis oídos. No pude evitarlo. Una sonrisa se embozó en mis labios, ajeno a los ojos que me observaran. Mi cabeza ladeó al notar la firmeza de sus ojos, para encontrarme con un ceño fruncido y unos ojos cafés observándome con delicadeza. Permanecí todo lo impasible ante la atenta mirada de Tom, de la cual nada se escapaba. Sabía que él ya sospechaba.
Una sonrisa se formó en sus labios mientras negaba silenciosamente con la cabeza, mientras algo se removió en mi interior y mi piel se hizo de gallina al abrir la puerta; no fue causa del frío, sino de la persona que acababa de entrar para abrazar de forma vehemente a Giovanna. Su vestido bailó a cámara lenta cuando mis ojos se vieron sin fuerzas para separarlos de ella.

                                                               POV KAY

Con un último codazo hacía Mike, la puerta de madera se abrió para darnos la imagen de una elegante y sonriente Giovanna que nos sonreía alegre. Aquella noche, su cabello rizado se había visto planchado, mucho más guapa. Saludó con una gritito, mientras yo, inevitablemente y queriendo alejarme del frío, fui la primera en entrar y pasar mis brazos alrededor de su cuello. Hacía ya una larga semana que no le había visto  pero me sentía como si hubiera sido meses.
-Por fin estáis aquí, ¡me alegro más de que hayáis venido! Todos están en el salón de allá –Nos dijo y mis ojos corrieron para observar. En aquel momento, una fila de gente compuesta por Harry, Izzy, Tom, Georgia y Danny aparecieron, sonrientes. Mis ojos no pudieron evitar dedicar dos largos segundos a ver al pecoso que vestía una camisa blanca, pero tan pronto como sus ojos se alzaron hacía mí, me apresuré para apartarla -. Vaya, Doug, ¿Esta chica tan guapa es tu acompañante de la que nos hablaste?
Lara se sonrojó ruborizada mientras sonreía ampliamente. Dio un beso a Giovanna en la mejilla, mientras seguía los pasos de Dougie que la conducían aferrándola por la espalda. Habían hecho muchísima amistad desde las pocas semanas que se conocían.
-Prácticamente, es más amigas nuestra, pero él ha preferido presentarla así –Rodó los ojos Micaela -. Ella es Lara, Giovanna.
-Déjale fardar de acompañante, Mic –Le dijo cariñosamente un James que apareció de repente por la puerta. No había venido con nosotros, pero inevitablemente sonreí al verle a él, Matt y Charlie aparecer por la puerta. Hacía medio siglo que no veía a los otros dos.
Un bullicio se inició en el pequeño círculo amontonado de gente. Mi cara iba en zigzag, saludando a gente que me faltaba. Mi cuerpo parecía estar apegado al de Micaela, quien evitaba escurrirse de mi. Mi mirada se encontró con la de Harry, quien pareció sonreírme y seguidamente saludé a Izzy. Inevitablemente, les sonreí a ambos. A pesar de lo ocurrido, verles juntos era realmente gratificante para mí.
Perdí el sentido de la orientación, hasta que de repente, una mano aferró mi cintura con suavidad. Me giré lentamente, extrañada, para descubrir unos ojos azules grisáceos observarme adustos. Mi corazón pareció estrujarse y no entendí nada, pues todo pareció perder el sentido. Aquella sensación no era nueva, sino por el contrario, había ido aumentando poco a poco. Una sonrisa se dibujó en los labios de Danny, los cuales parecieron sonreír por mí, e inevitablemente otra sonrisa se unió a mis labios. Un sentimiento amedrentador me cubrió, y no entendí lo que pasaba. Una parte de mí, seguía notando como si fuera la única parte de mi cuerpo de tacto, su mano descansando sobre mi cintura mientras mi cuerpo entero temblaba ante su acto.
Su rostro se acercó al mío,  como si fuera a cámara lenta y permanecí impasible. Mis ojos no se separaron de su rostro, cubierto por cientos y cientos  de pecas jamás detalladas desde tanta proximidad. Mi corazón latía con violencia, sin entender, hasta que de pronto…
Un beso se posó rápidamente en mi mejilla como saludo. Cerré los ojos lentamente antes de que él me viera, ridiculizada, e intenté actuar con normalidad. Evité sus ojos una vez me encontraron y rápidamente, mi cuerpo dio media vuelta para esconderse de él, aferrando a Micaela fuertemente de nuevo.
Eres una estúpida, Kay.. –Pensé mientras me mordía el labio inferior ruborizada.

0 comentarios:

Publicar un comentario