domingo, 13 de enero de 2013

Capítulo 36: Emoción de Mike


                El brazo de Harry rodeó con la mayor ternura vista la espalda de Izzy mientras que con la otra mano aferraba su mentón con suavidad y la besaba, mientras el beso se fue intensificando. Sonreí acrecentando mi sonrisa a cada segundos, hasta que finalmente mis ojos se separaron de la pareja cuando noté ya la incomodidad por el besuqueó. No era la única. Todos habían dejado de mirarles y reían por lo bajo. Aún así, nadie podía negar que aquello era hermoso.
                Mi mirada se alzó hacía Tom quien rompió el silencio, empujando un poco a Harry por el pecho mientras su rostro se contraía de la risa. Mis ojos analizaron a cada uno y en el momento en que observé a Danny, sus suaves y brillantes ojos azules me sonrieron con picardía. No le entendía, pero mi sonrisa aumentó con delicadeza. Él arqueó las cejas, como si pretendiese preguntarme con la mente, pero aquello era una de las peores cosas que se me daban; adivinar muecas de la gente. Sus ojos rodaron discretamente hacía Lara, sentada a su lado y enfrente mía, y creía entender. ¿Pensará que me molesta verles besándose después de lo ocurrido? Carcajeé, y mi risa se escondió entre las demás, sin importancia. Negué suavemente con la cabeza y con sosiego, y la única respuesta suya fue la incrementación de su sonrisa. Su preciosa sonrisa.
                -Ya está bien, ya está bien. Espérense a esta noche, pero un poco de discreción ahora –Exclamó Tom entre carcajadas, logrando separar a la pareja.
                -Menos rechistar y más atención a Giovanna, Tom –Dijo Harry sonriendo. Su sonrisa aumento cuando se encontró con la encantadora mirada de Izzy -. Y luego hablaremos de quien necesitará discreción.
                Tom explotó a carcajadas mientras besaba a Giovanna como podía, soltándole bocanadas de aire en el rostro. Ella, tan dulce como siempre se tapó el rostro rompiendo a risas. Eran increíbles, todos. La mirada de Tom me encontró a través de las gafas que llevaba aquella noche y que de normal no solía ponérselas. Yo ya le había dicho que le favorecían, y estaba en lo cierto.
                Una sonrisa se formó cuando me miró, de nuevo y semejante a Danny con picardía y separó su mirada rápidamente de la mía, dejándome azorada. Fruncí el ceño, aún confusa pero simplemente me limité a seguir sonriendo. No entendía nada, pero no podía preguntar tampoco.
                De repente, las risas se cortaron cuando unos gritos eufóricos vinieron del jardín. Serenos todo, se mantuvieron erguidos en la mesa cuando el chillido aumentó y la puerta principal se abrió de un golpe. En aquel momento, un Mike sudoso, con el cabello pelirrojo bailando con suavidad de derecha a izquierda entró corriendo a la casa. Se tapó la boca rápidamente dejando de gritar, mientras sus ojos nos observaron eufóricos y llenos de júbilos. Sabía que había pasado algo emocionante con les demás, de modo que fui la primera que me levanté y la única con una sonrisa en la cara, entendiendo que ocurría. Los demás se acercaron a él, preocupados.
                -Mike, Mike, tranquilízate –Pidió Matt mientras intentaba agarrarle por los brazos. Mike había comenzado a zarandear mientras comenzaba a balbucear, nervioso -. Respira hondo y explícate.
                -¿Qué has visto? –Pregunté. Sus ojos me encontraron sabiendo que yo sería la que más le entendía -. ¿Micaela? –Negó -. ¿Lara? –Asintió -. Con Dougie, ¿cierto? –Él asintió e intento respirar profundo, pero una sonrisa y grito de felicidad se le escapó. Aquello desconcertó a todos -. Oh, Dios, se han besado.
                Bastó el cabezazo de asentimiento para confirmarlo. Corrí hasta fuera de la casa, y pronto noté todos los pies pisándome los talones. MI cabeza se asomo a la esquina que daba al jardín de la parte trasera, pasando por Micaela y James quien estaban sentados en un banco y hicieron distancias al vernos, pero todos pasamos indiferentes.
                Asomándonos, claramente los vimos. Sentados sobre la valla blanca, con las caderas apegadas y Dougie sujetando suavemente la barbilla de Lara, se estaban besando. El suave olor a tierra flotaba en el aire acompañado de las tenues luces que apenas los iluminaban. Reprimí un grito y un codazo por parte de Danny me hizo callar del todo. Aquello era demasiado inefable. Dougie y Lara se estaban besando, apartados de todos y con una ternura que flotaba en el aire.

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